Todos sabemos que es mejor comer alimentos en su estado más natural. ¡Las frutas y verduras frescas y los cereales integrales son los reyes!
Los alimentos ultraprocesados a menudo están tan modificados de su forma original que es difícil para un cuerpo humano reconocerlos, y mucho menos saber cómo procesarlos. Los aditivos como el azúcar, los aceites refinados, los edulcorantes artificiales, los colores y los sabores son solo algunos de los culpables que pueden generar calorías adicionales y aumento de peso.